Saltar al contenido
Monasterio de Cuacos de Yuste

La Vera, el descanso imperial

Es la tierra en la que el tiempo se expande y la prisa no cabe, donde atardece lento y las últimas luces del día emborrachan el cielo de colores rosas, naranjas y un colorado épico salpicado por borbotones morados. Es la versión rural de El Grito de Munch.

Layover en Barcelona

Custodiada por la Sierra de Montserrat y arropada por el abrazo cálido del Mediterráneo un layover en Barcelona ofrece miles de opciones de ocio: Arquitectura, historia, naturaleza, enoturmismo, gastronomía y mucho más

Lisboa, memoria de un mundo

Lisboa, memoria de un mundo

Un recorrido por Lisboa tras los pasos del Biralbo de Muñoz Molina. El desvarío del trazado urbano, fados y tempestad a orillas del Atlántico con un toque de café y pastéis de nata. Un final alternativo para una novela que muchos años después sigue inspirando.

Lagos de Koruldi. Georgia. Clara Colorín Colorado

Georgia, al abrigo de los Cáucasos

Arropada por los Cáucasos, bañada por el Mar Negro y el azul lapislázuli de su cielo, Georgia sigue siendo uno de los lugares más enigmáticos. Tierra indómita y ancestral que invita a ser descubierta por aventureros y místicos. Pero sobre todo, un viaje para cambiar no de país sino de ideas.

Juntos somos el rayo que no cesa. Soledad crónica.

Juntos somos el rayo que no cesa

La soledad crónica es un cortocircuito neuronal que nos debilita, enfada y enferma. Se instala en el alma a pensión completa y machaca el cerebro a ritmo de gota a gota. Somos el país número uno en consumo de psicotrópicos. El mundo necesita empatía en altas dosis.

Donde habita el corazón

Es el mar en medio de las tierras. Esa mancha azul que une Europa, Asia y África. Un enclave de naufragios, epopeyas y cantos de sirena. Es el mar Mediterráneo que en invierno azota con olas de plata y azul para teñir sus costas de turquesa en verano. Una red de amores estivales y una personalidad impregnada de babor a estribor por el aceite de oliva que tanto nos distingue del coco, la soja y la falta de sol.

Centro de Kioto. Clara Colorín Colorado. Layover en Kioto.

Layover en Kioto

Layover en Kioto: 48 horas a la antigua capital japonesa. Templos, santuarios y paisajes llenos de bambú y color. Bienvenido a Kioto. Una ciudad de una belleza tan sobrecogedora que Henry L.Stimson decidió salvarla del ataque atómico que Japón sufrió durante la Segunda Guerra Mundial. Si la vida no te lleva a Kioto que lo haga la corriente.

Miss Wichita

Miss Wichita, la mujer que pretende conquistar el mundo creando un ejército feminazi. Nueva teoría conspirativa. Léase desde el aprendizaje y con humor. Cualquier parecido con la realidad es porque es real.

México, el bulevar de los sueños rotos

México, el bulevar de los sueños rotos

México, el bulevar de los sueños rotos. Una estructura de doble hélice en la que se enlazan alegría y dolor, “Cruza los dedos para que te vista la vida de suerte.” Hay plazas llenas de picardía, calles desgarradas y un tiempo inmóvil. México se toma a sorbitos en una terraza descifrando la conversación de los de al lado. Una telenovela mientras de fondo suenan mariachis.

camisetas que caducan. Blog Clara Colorín Colorado

Vuelve La Liga

Vuelve La Liga Fantasy en pleno vacío de estrellas en la Galaxia. Millones de aficionados se han quedado huérfanos. Las ilusiones caducan. Entre drama y drama la película que yo monté en mi cabeza con vestido de plumas, Eurovisión e incluso final chisporroteante.

Leonardo DiCaprio en Catch me if you can

Hoy también galletas con leche al karma

Dos días a la semana, martes y viernes, como si entrase en línea directa le pongo galletas con leche al karma, enciendo el interfono y dejo que las ondas fluyan. Comienzo a recordarle lo bien que me he portado a la vez que rememoro todas las desavenencias que me ha lanzado. Caprichosas, arbitrarias, inexplicables. Un strike tras otro para la bateadora patata.

My layovers. Blog Clara Colorín Colorado

Layover en Hong Kong

Calles estrechas llenas de quioscos de comida, gente bebiendo y comiendo. Mercadillos llenos de falsificaciones, visionarios que aseguran saber leer tu suerte y letreros luminosos por todas partes. Es el Hong Kong que me gusta, quizá no el más elegante y sofisticado pero sí el más auténtico. Layover en Hong Kong.