Aloha Hawái
El conjunto hawaiano es una cadena de suspiros de las misteriosas profundidades de la Tierra. La última bocanada fue la isla que da nombre al archipiélago: Hawái.
El conjunto hawaiano es una cadena de suspiros de las misteriosas profundidades de la Tierra. La última bocanada fue la isla que da nombre al archipiélago: Hawái.
Es la tierra en la que el tiempo se expande y la prisa no cabe, donde atardece lento y las últimas luces del día emborrachan el cielo de colores rosas, naranjas y un colorado épico salpicado por borbotones morados. Es la versión rural de El Grito de Munch.
Stone Town, arena blanca y fina como la harina y saltos imposibles como un mundo sin besos. Zanzíbar, un delicado ecosistema humano.
La sobrecogedora Kelingking con su oleaje bravío y esa cabeza de dinosaurio en reposo gracias a una naturaleza generosa que invita a la fantasía.
Ella por su amigo mataba igual que lo haría Vito Corleone o Belén Esteban por los suyos. Tenía ese saber estar que nace del qué tal. Era AMIGA en mayúsculas.
Una mañana en Mahón bajo el brillo del verano, una falsa alarma y un final esperado a una situación la mar de incómoda en Menorca, ¡a bucear!
Es el pan de los curiosos y la sangre de quienes sufren insomnio. Se practica dormido, despierto y dando vueltas: el sueño de volar.
Si la capital del reino es del vermú, el negroni debe ser su primo hermano. España y su cultura de bar, historias que de verdad construyen. Chin chin, y ya está.
Viajar no es contar destinos sino rendirse al poder de la curiosidad. En 1890 Nelly Bly dio la vuelta al mundo en 72 días superando a Fogg.
Nueva York: cuna de sueños y libertad. De magnates visionarios a artistas revolucionarios, descubre la ciudad que inspiró el sueño americano.
Capítulo a capítulo los guionistas de Friends desgranaron la idea de alguien que te quiera bien. En los noventa sólo había que saber estar cerca y compartir situaciones ridículas. Ni el pegamento unía tanto.
Custodiada por la Sierra de Montserrat y arropada por el abrazo cálido del Mediterráneo un layover en Barcelona ofrece miles de opciones de ocio: Arquitectura, historia, naturaleza, enoturmismo, gastronomía y mucho más
Un desierto marciano, un mar ocho veces más salino sobre el que flotar y una ciudad excavada en piedra. Jordania, una aventura de otro planeta
Un recorrido por Lisboa tras los pasos del Biralbo de Muñoz Molina. El desvarío del trazado urbano, fados y tempestad a orillas del Atlántico con un toque de café y pastéis de nata. Un final alternativo para una novela que muchos años después sigue inspirando.
Hoy Freddie Mercury cumple treinta años como leyenda. Un pequeño de su infancia, Queen y sus canciones. La vida Under Pressure de quien nació para brillar.
Un paseo por Ushguli, un recorrido por la Invernalia georgiana que incluye una montaña derrumbada, mi culo al aire y mucho chacha ¡Nasdrovia!
Una piscina que se convierte escaparate, gente que aspira a ser maniquí despojándose de su humanidad. La conquista del sol, una versión temprana de Klara y el Sol.
Arropada por los Cáucasos, bañada por el Mar Negro y el azul lapislázuli de su cielo, Georgia sigue siendo uno de los lugares más enigmáticos. Tierra indómita y ancestral que invita a ser descubierta por aventureros y místicos. Pero sobre todo, un viaje para cambiar no de país sino de ideas.
La soledad crónica es un cortocircuito neuronal que nos debilita, enfada y enferma. Se instala en el alma a pensión completa y machaca el cerebro a ritmo de gota a gota. Somos el país número uno en consumo de psicotrópicos. El mundo necesita empatía en altas dosis.
Es el mar en medio de las tierras. Esa mancha azul que une Europa, Asia y África. Un enclave de naufragios, epopeyas y cantos de sirena. Es el mar Mediterráneo que en invierno azota con olas de plata y azul para teñir sus costas de turquesa en verano. Una red de amores estivales y una personalidad impregnada de babor a estribor por el aceite de oliva que tanto nos distingue del coco, la soja y la falta de sol.
Layover en Kioto: 48 horas a la antigua capital japonesa. Templos, santuarios y paisajes llenos de bambú y color. Bienvenido a Kioto. Una ciudad de una belleza tan sobrecogedora que Henry L.Stimson decidió salvarla del ataque atómico que Japón sufrió durante la Segunda Guerra Mundial. Si la vida no te lleva a Kioto que lo haga la corriente.
Miss Wichita, la mujer que pretende conquistar el mundo creando un ejército feminazi. Nueva teoría conspirativa. Léase desde el aprendizaje y con humor. Cualquier parecido con la realidad es porque es real.
México, el bulevar de los sueños rotos. Una estructura de doble hélice en la que se enlazan alegría y dolor, “Cruza los dedos para que te vista la vida de suerte.” Hay plazas llenas de picardía, calles desgarradas y un tiempo inmóvil. México se toma a sorbitos en una terraza descifrando la conversación de los de al lado. Una telenovela mientras de fondo suenan mariachis.
Vuelve La Liga Fantasy en pleno vacío de estrellas en la Galaxia. Millones de aficionados se han quedado huérfanos. Las ilusiones caducan. Entre drama y drama la película que yo monté en mi cabeza con vestido de plumas, Eurovisión e incluso final chisporroteante.
Dos días a la semana, martes y viernes, como si entrase en línea directa le pongo galletas con leche al karma, enciendo el interfono y dejo que las ondas fluyan. Comienzo a recordarle lo bien que me he portado a la vez que rememoro todas las desavenencias que me ha lanzado. Caprichosas, arbitrarias, inexplicables. Un strike tras otro para la bateadora patata.
Equilibrista en la cuerda floja danzando a ritmo de “vale”. Cuestión de filosofía. Subirse a la ola y disfrutar del camino.
Calles estrechas llenas de quioscos de comida, gente bebiendo y comiendo. Mercadillos llenos de falsificaciones, visionarios que aseguran saber leer tu suerte y letreros luminosos por todas partes. Es el Hong Kong que me gusta, quizá no el más elegante y sofisticado pero sí el más auténtico. Layover en Hong Kong.
Una fuerza todopoderosa que va más allá del botox y un buen ángulo. La belleza más inimitable se transmite a través de nuestras acciones.
Con mi zumo de tomate en mano empecé a darme cuenta de que no era un problema de pronunciación, había uno mayor y más grave, la falta de voluntad de querer entender.
Layover en Madrid. Un recorrido por la capital a base de experiencias que van desde el vermú hasta el Jarama y siempre en la mejor compañía.